21.12.11

LOS 20 ÁLBUMES DEL 2011. TOP PERSONAL


Todos los listados son egoístas. Verdad conocida. Pero dedico parte de mi tiempo a escuchar los sonidos que me recuerdan que hay cosas que nos mantienen vivo a pesar de la parsimonia y las frustraciones. Miras hacia afuera, a la ventana del p.c, por que es hacia afuera donde esta pantalla dirige tu vista, y te encuentras con un aluvión de música que colma la vista y los oídos. Es difícil saber qué y cómo suena cada albúm a una velocidad que abandonó hace mucho los rpm, y ahora se mueve a teras de violencia. Por eso lanzo ancla virtual para que este año no se pase sin darle un momento a los discos de mi banda sonora de este 2011. Casi siempre lo artificial e impuesto de cada lista es tan amplio como los gustos, egos y arbitrariedades de quienes las arman. Así que aquí van mis egos y los que yo, con más ganas que conocimiento -y apuntándole a algunos trabajos que sé no serán frecuentes en dichas sentencias- mando para que juzguen y armen una lista de cosas que valieron la pena en este año. Este listado tiene dos premisas: la primera, álbumes que fueron publicado este año; segundo, que el criterio de calidad es solo mio y se supeditan a mi sesgado y ególatra gusto. No pretende ser NME, pero creo que doy cuenta de algunas de las mejores cosas que sonaron en mis oídos este año. Doy merecidos agradecimientos a los portales desde donde descargo la música: New, Data, Teka, entre otros, y al técnico en sistemas que me arreglo mi p.c y me recuperó gran parte de la música que tenía. El orden en realidad debería ser aleatorio, ya lo dije, es mi gusto, todos los discos sonaron de número uno en mi cabeza-receptor.

20. Wasting Ligth . Foo Figthers. 

El bueno de Dave y como no desmentirse después de tanto tiempo. Este disco tiene el sonido que han hecho a los figthers una de las bandas que aunque estarán siempre en el centro de la industria musical, mantienen un sonido y una composición propias. Guitarras y buenas descargas siempre se desprenden de su canciones.



19. El Camino. The Black Keys

Parecía una fórmula desgastada, tomar sonidos retros del blues y el rock para mostrarlos como nuevos. Pero a estos tipos les suena sentido, real, con el swing del afro. !Ahora entiendo el nombre!



18. Wounded Rhymes. Lykke Li.

Segundo álbum de la linda sueca que llena de belleza este listado. Como su nombre indica, en este disco hay diferentes ritmos y sonidos, percusiones y teclados que le dan un tono particular a la voz, aunque manejados con gran mesura. Dirán otros que es mejor el disco de P.J Harvey o el de Florence and the Machine, pero este es mi listado.




17. Thank you, Happy Birthday. Cage the Elephant

Estos me acuerdan de Weezer, no sé bien porqué, porque soy sentimental o algo asi, pero me suenan a 90s, que más da. Segundo disco, y tienen un energía particular, el disco es muy animado y da de todo, fuerte, baladón pop, destellos punk. Ya lo dije, 90s.




16. Ask me this. Alcoholic Faith Mission

Uno de los gratos hallazgos de este año. Esta banda de Brooklyn que presenta su cuarto disco, tiene sonido suave, con buenas voces y armonías que recuerdan bandas como Death Cab for Cutie y Arcade Fire. A mi me suena como a miércoles, ni tan tristón para ser lunes, ni tan fiestero para ser viernes. Un plácido miércoles.




15. A solitary attraction. LoOmis.

Ya lo dije, no estoy seguro de los lugares. Este disco suenan tan bien, tan sobrio. No inventa nada, pero me cansa el snobismo de creer que todo sea innovador. Es un disco que llena como un buen respiro, voces a duo cruzadas que van y vienen.




14. Astro. Astro

La cuota latina. Chilenos fiesteros, con todo el aire electro pop, con claras alusiones a Foster the people, y Hot Chip, creo, no estoy seguro. Demasiado adolescente: dulce y pegajoso, pero a la final agradables. Me gusta mucho la armonía que le dan al español en este género.




13. King of Lambs. Radiohead
Si notan, sabrán que esta banda será siempre mi top 1. Pero aunque es mi lista, quiero que vean mi profesionalismo. Aquí no hay favoritismo, nadie tiene asegurado nada. No soy un fan acosador ni obcecado (bueno esto último si pero es debido a mi miopía). No es el mejor disco de estos que siempre están llamado a transformar las tendencias musicales, etc,etc,etc,. Pero el disco tiene el equilibrio que ellos buscan en sus últimos trabajos, linea rock, linea electro, linea experimental.



12. James Blake.  James Blake.

Aquí corroe la envidia. Este tipo le pega con su primer álbum. Consentido por los medios especializados british, con una voz a lo Anthony and The Johnsson, y una mezcla entre electro, jazz y classical pop, que da envidia, y de la mala. Este disco me dan unas ganas incontenibles de fumar mientras camino pensando en porque no se me ocurrió primero a mi.



11. G.B City. Bass Drums of Death

Asi de sencillo. Garage minimal, es decir, rock purito, guitarra y bateria. Sí, suenan a White Stripes de lo viejo, a Black Lips, etc, lo que quieran, pero me gusta su fuerza en riffs punk básicos pero logrados con la tranquilidad de saberse haciendo lo que les gusta, sin más. Álbum debut.



10. Palace. Chapel Club.

Este disco salió para enero, pero sus Ep's sonaron a finales del 2010. Han tocado ya en Glastonbury, con la venia de NME, con un proyecto que suena serio, elaborado y apasionado. Mucho del sonido a The Smiths, y más cercano a lo primero de The Drums. Y bueno, por qué no estar en mi lista de favoritos si tienen una canción que hace alusión a mi ceguera.



9. Colour of the trap. Miles Kane.

Bueno quizás este disco tendría que estar un poco más atrás, pero lo escuché tanto durante este tiempo, me divertí con sus canciones y considero a este tipo junto con don Richard Ascroft y Peter Doherty, uno de los compositores fuertes del indie british. Pasó por The Rascals, y luego con el Turner de Artic Monkeys armó un proyecto genial llamado The Last Shadows Puppets. Ahora va en solitario con un disco tradicional dentro de la escena británica, pero que gusta, y mucho.



8. Angles. The Strokes.

Muchos juzgan fuerte este álbum y siempre pedirán un Is this it, pero en realidad desconocen lo difícil que es, a parte de dar y crear un sonido, renovarlo cada vez que lanzan un nuevo trabajo. Escuchándolo bien, sin prejuicios ni sobrevaloraciones, sabiendo que hacer un rock (indie, garage, minimal, las denominaciones sobran y no dicen mucho) en el que todos quieren participar y parecerse, no es fácil. Los Strokes construyen un gran disco con la misma fórmula: buenos contrapunteos de guitarra, un bajo constante que armoniza, la batería que marca y la voz desinteresada de Casablancas. Pero en este trabajo se evidencian las búsquedas personales después de los trabajos en solitarios de varios de los integrantes que renovaron el sonido, sobre todo el Prhazes For The Young, de Casablancas que es un gran disco. Entonces, resumiendo, son: buenos, pioneros y se mantienen vigentes. Es solo una cuestión del Angles desde donde se miré, y yo soy miope, así que me acerqué mucho.




7. Bad as me. Tom Waits

Es lo más cercano a la literatura hard boiled, junto con Nick Cave que he escuchado. Waits fue hasta el diablo (literalmente, recuerden El imaginario del doctor Parnasuss) y de seguro no habrá nadie tan malo como él, su armonías nos llevarán derecho al infierno sabiendo que los errores solo hicieron nuestra vida algo más soportable. En Waits está la nostalgia sin arrepentimientos,la sonrisa inclinada de un apostador que sabe que tendrá que volver así siga perdiendo. Uno de los sonidos más bellos según Waits es el click que se produce al abrir un zipo. Pay me y Back in the crowd, son para mi las canciónes de este disco.




6.  Mine is yours. Cold War Kids

No sé si dije algo sobre los 90's. Bueno aquí se repite, idem, ibid, cuando indie era grunge, o alt rock. En los War Kids, existe esa conciencia del pasado reciente de la música, aunque muchos dicen que fue mejor su anterior trabajo, yo encuentro en el Mine is yours sonidos trascendentes de bandas como REM, Moby, o Gomez. Una gran voz y energía en vivo.



5. Go tell fire to the mountain. Wu Lyf

Aquí ya es dificil, pero esta banda fue de lo mejor que escuché este año. Un gran concepto, con algo del sonido Foals  y todo el post rock (que según omarama, ahora todo es posrock) con una voz agónica que hace distinguible a estos diablos de Manchester. Creo que es su primer disco, no lo sé bien, pero es de los gandores de este año, apenas para armonizar el próximo fin del mundo.




4. I was here for a moment,Then i was gone.  Maybeshewill.

En ocasiones hay canciones que suenan en tu cabeza sin letra alguna, solo la explosión de armonías que justifican la cadencia de tus pasos. Dentro del progresivo es difícil encontrar diferencias latentes, las propuestas terminan pareciéndose mucho y la virtud de las ejecuciones siempre termina por llevarse el crédito. Aquí el espíritu de cada canción realza y se distingue. Es un disco que evoca, y en una época de ausencias esto debe tener un gran valor.



3.Cherish the ligth years. Cold Cave.

A pesar de los teclados, del aire pop/noise, en esta banda hay mucha oscuridad y desazón. Las letras de una fuerte melancolía y desesperanza se mezclan con la fuerza del electro, y de una voz que canta con rabia descorazonada. Uno de los mejores discos que escuché y que tuve la fortuna de verlos en vivos en Rock al parque (aunque no fue la formación completa) con no más de 50 personas. De lo que se perdieron.



2. Kaputt. Destroyer.

No sé si fue un año baladón o es que estuve sensible. Cualquiera de las dos no deja de ser agradable encontrarse con bandas que tengan un sonido tan honesto y sencillo. En este disco canadiense hay explosiones de romanticismo lo-fi, buenos teclados y una armonías de voz que se graban en la memoria. Detrás de este disco esta el compositor Daniel Bejar que en realidad demuestra una sensibilidad particular.  Los créditos a omarama quien me presentó este disco que escuché por muchos meses.



1. One frame per second. Uniform Motion

Sin más el disco que me tuvo rayado desde que lo escuché. Folk, guitarras acústicas con arpegios conmovedores, teclados que acompañan las armonías, y letras y voces que se presentan de manera evocadora. Detrás de Uniform Motion, no solo hay una propuesta musical, es un proyecto que mezcla la animación en sus presentaciones en vivo. Cada canción de este, su tercer disco, es la excusa perfecta para que todas las sensaciones que se acumularon en este año, salgan con la cadencia de sus armonías. Ahora si el fin del mundo.










27.4.11

echar el cuento.



Un camino difícil, pero ya explorado. Un género que todos avalan pero nadie compra. Un origen que se desmiente por la mirada de la industria. Esa eterna lucha entre la relevancia del cuento y la novela, sobre la supremacía del sobrevalorado y sustuoso género mayor sobre otro menospreciado y austero menor, sobre uno que sirve de entrada y el otro de consolidación son lugares comunes más para la industria editorial que para el lector común. Y en ese juego también han ingresado los autores que consideran que para ser avalados como tal -como si esto ya no lo hiciera su dedicación y decisión de publicar- se precipitan sobre la novela, que como forma en el ámbito del industria, les permite ser visible. Al cuento le han dejado en este plano: la función de anunciar promesas. Vademecun filtro que decide quien puede llegar a tener alguna virtud en sus letras. Catalizador lirico para posibles exitos en ventas. Boleto de entrada para un universo de ficción.

Pero el lector consagrado y el neófito conciden que el cuento es una constante en el espíritu de los hombres. Es un verdad que se narra para ser ficción. Es un fractal. De ahí que se pueda pasar de uno a otro sin un requerimiento mayor al de quere escuchar: el cuento como artefacto múltiple para la percepción de todos. El cuento como aleph.
Ahora, despues de tanto -desde el conde Lucanor, hasta Goytisolo o Aub- España parece darle al género un oportunidad en el mercado de la edición con un papel más protagónico. El diario el País reseña una mirada del mercado editorial español -del que somos aún tan colonizados- al género cuento y sus posibilidades. Es importante, pero no lo único.




No siempre la abundacia es virtud. Recuerden el cuento de Sensini de Bolaño, donde el autor es mercenario del género para poder vivir. Para este lado del atlántico el cuento estuvo ligado siempre a esa oralidad que nos estigmatiza. Grandes autores, grandes representantes, grandes discuciones, pero siempre un desconocimiento en el plano editorial, una gran promesa que no se quiere cumplir. Pienso en el premio Rulfo de cuento. Se celebra cada año, tiene un prestigio consolidado por su nombre como por su convocatoria. Pero de seguro, nadie podrá mencionar a más de tres autores que a través de este premio hayan sido representativos en el panorama literario con una edición de un libro de cuentos. Igual para estas tierras. El premio nacional de cuento ciudad de Bogotá es un estímulo para todo escritor en ciernés, pero para el lector y la escena local no significa mucho. De su veintitanta versión solo recuerdo dos títulos: Travesía del vidente de Mario Mendoza, que a pesar de ser una distintiva colección de cuentos, el autor reniega un poco de ellos al considerarlos un ejercicio de estilo que nada dice de sus preocupaciones como artista. El otro: Cinema árbol, de nuestro incandescente y efímero infant-terrible-vedette, Efraín Medina, y que gracias a estos alardes fue reeditado por Planeta. Del resto de versiones y títulos no sabemos nada, son puro cuento. En el plano editorial nacional -que sí, es pobre, monpolizado y poco independiente- gana en impacto una reciente colección que edita Panamericana, "solo para adultos" y que ha tratado de mostrar tanto autores nuevos como consolidados dentro del género: Junieles, Cote, Paredes, Rubiano, Lina María Perez, se ahogan entre la múltitud de promociones y volúmenes de Feng-Shui, Cohello, y Prepagos que abundan en las mesas de estas librerías.




Desde leyenda, hasta microrelato, desde la fábula al short-story, el cuento es una constante de la cultura, formaliza y anticipa a su tiempo, se sitúa en linde del entretenimiento y el conocimento, permea a todos los lectores, aborda cualquier tema. Ya sea laboratorio de ideas, caldo de cultivo, coctel molotov de insurrecciones manidas, el cuento es eterno así solo sirva como fraude para la cópula.

3.3.11

BOGOTÁLOGO




Hay días que uno no quiere palabras; ni nuevas o viejas, ni reales o ficticias. Hay días en que las palabras son las cosas y hay cosas que uno quiere dejar pasar como si fueran palabras. Quizás por esto el silencio. Y ahora casualmente de lo único que puedo hablar es de palabras. Y bueno, pensar un poco en las palabras, en lo que se dice o no con ellas es, admitámolo, un atisvo de adultez, un presbicia prematura. El habla habla, diría la tautología de Heidegger, y el que habla, solo habla, no juzga si como habla es o no la mejor forma de hablarlo, sencillamente es la forma en que para él y su tiempo, se dice o se habla. Y ese tiempo, injusto como siempre, deja en su camino muchas palabras, crea unas nuevas, resignifica otras, tergiversa por moda o capriño a algunas.


En BOGOTÁLOGO se encuentran tres elementos vitales: las palabras, que ya dije son como las cosas, la ciudad, que es una suma inifinita de palabras, y el tiempo, que es una sola palabra eterna. Esta investigación es ganadora del premio ciudad y patrimonio que otorga el insituto de patrimonio cultural de Bogotá, y tiene como inocente objetivo el elaborar un diccionario del castellano hablado en Bogotá desde la colonia hasta nuestro días. El resultado es, en terminos de época,: la berriondera, muy bacano, una verdadera chimba .


El proyecto además de contar con la infalible y, casi siempre, mordaz, descripción de significado, puede agregar en algunas palabras las expresiones de uso en las que se encuentra la palabreja y una muy apropiada ilustración de la misma. No sé con cuantas entradas cuenta este diccionario, pero sí, que uno podrá encontrar muchas de las palabras que oyó, musitó o practicó en algún momento de la vida, y que aunque sean solo palabras, dicen mucho de lo que fuimos, somos y seremos.


Inevitable dejar pasar las más sonoras: La efusiva Azotar baldosa , la imperiosa Afrijolar, las temporarias como Alternocrazy y su descendiente Chocoloco, las cinematográficas chucnorrys y pailander, las libidinosas aflojachochas, desnucadero y las siempre cambiante maniculiteteo, las históricas hora gaviria, plaza españa, y un largo y enorme etcétera que encontrarán en las entradas de este diccionario que como todos, no solo está hecho de palabras, sino de historia.

22.12.10

Serie Roja y Negra. Fresán a muerte.


El simple arte de matar...publicando. Sigo de crímenes, de rondas por callejones astrosos, opacos. Ahora acompañado de un curtido criminal, un voraz detective, un lector acompañante: Fresán-Marlowe, Fresán-Maigret, Fresán-Carvalho, Fresán-Belascoarán, Fresán-Mandrake, Fresán-Conde y quizás sí, Fresán-Lecter. Fresán sabe mucho de crímenes, de derrotas, de ruinas, de la soledad del detective a la caza de un criminal tan duro y ruin como su propia vida. Según Alvaro Cortina del diario el País, Fresán guardaba muertos, por eso está ahora a cargo de la serie que los pone al descubierto. La serie Roja y Negra de Mondadori que dirige Fresán-Domecq presenta a los nuevos autores de novela negra anglosajones para las víctimas de habla hispana. Nombres que aún no conozco: Koryta, Marshall, Thompson, Beckett; pero que sé que encontraré al doblar la esquina equivocada y me vea a oscuras, perseguido, con la sensación de equivocación al no quedarme más tiempo con la femme fatale, buscando un cigarrillo para prenderlo lentamente y no escuchar los disparos. Abría que preguntarse un poco por lo que pasa en estas tierras de criminales para que el género o la línea -de la bala, de la pluma, del tecleo- no se diriga hacia esos campos. Recuerdo pocos y menos contemporáneos, pienso quizás en Roberto Rubiano que tiene unos de los mejores cuentos del genero que he leido de esta tierra de criminales solapados, crueles e impunes. Lo que me hace pensar un poco que quizás para lograr esto, una narración que nos permita concernos a través de nuestros crímenes, no solo se necesita de maldad -en la cual nos sabemos muy cómodos, que se nos da tan bien- sino de justicia.

En la página de la serie se pueden leer los primeros capítulos de algunos de los libros. Les dejo el trailer de presentación de La química de la muerte de Beckett.

6.12.10

La Balacera. Blog


Todo es un crimen. Pienso en ello a diario. Todo aquello que se cree que atenta contra otros o contra sí mismo adquiere ese sentido. Es un crimen correr, es un crimen ignorar, es un crimen saber, es un crimen dejar de ser, es un crimen creer, es un crimen amar o dejar de hacerlo. Y es, contradictoriamente, el crimen quien nos permite un poco saber de qué somos capaces, acercarnos a nuestra escencia. Por eso explicar un crimen, es explicar la vida. Y aclaro, explicar un crimen, no siempre es hallar culpables, o encontrar razones para lo cometido. Sería muy fácil. Explicar un crimen, a veces, casi siempre, es narrar un crimen. Y esto me acuerda de algo que decía Piglia -quien ha cometido muchos crímenes, de seguro, además de haber explicado muchos más, tanto que los narra para poder entenderlos en un eterno diario que alimenta en confesión cada noche-, sobre su teoría sobre un lector detective y que Villoro prefiere llamar Private Eye (pinche el ojo miope). Y creo que ese es el gusto hacia la novela negra: saber de crímenes. Acercarse tanto a ellos de la mano de un personaje que intenta narrarlos y de paso conocerlos. El lector detective conoce a través del personaje-detective. Por eso casi siempre aquel que trata de enteder el crimen, narrarlo, vive mal, se ha equivocado, ha visto mucho y entendido poco y se genera esa cercanía entre los investigadores (¿El real ? ¿el ficticio?) Cosa que permite pensar que a parte de ser detective, en un giro de tuerca, en un crimen perfecto, el detective-lector, pasa a ser: criminal-complice.
Ahora, aclarado esto, confieso. Leo novela negra. Pero bueno, la historia es muy larga, desde el Black Mask, o si se quiere desde Dupin. Pero alguien hizo el trabajo sucio, reviso los archivos y nos hizo una guía. Hector Malverde es un alias, un seudónimo -a penas entendible si se va a hablar de crimenes y señalar culpables-que hace un racorrido por las novelas, crímenes y detectives famosos, olviados y actuales. Todo un misterio que gracias a la gente de La Balacera , que se encarga de mantener al día estas historias, podemos conocer. La guia no se consigue aún, pero valdrá la pena para seguir la pista.




23.11.10

No es un regreso triunfal. Gustavo Escanlar


Lo pensé bien, y me di cuenta que sólo le debo una disculpa a las tres o cuatro personas que leían este insulso blog, este capricho miope. Así que era fácil volver y decir lo mismo, seguir con los egos y hablar de lo primero que se me viene a la cabeza ciclopéica y astigmática.

...y lo primero que se me viene a la cabeza es la muerte, como a todos los decapitados -con motosierra o soga, da igual-.

...y es que tanta encefalofilia se debe a la muerte de El Cabeza.

Sí, un escritor, (Gustavo Escanlar) El Cabeza -asi le decían sus amigos, y claro yo no lo fui, pero lo leí, y me sucitó este nuevo inicio- escritor y periodista de esos que faltan aquí un poco para divertirnos y para escuchar como se dice con rabia eso que todos sabemos cierto y que no nos atravemos ni siquiera a pensar.

Quizás por culto pacato a nuestro espíritu gélido de los Andes o hipócrita y baladí de nuestras costas -aunque el país no se divide en solo dos zonas, en el medio encontramos los matices de esos extremos: la verborrea manipuladora, la prepotencia traqueta, la fuerza bruta, etc, etc, etc, eso si todos con sombrero de-voltiado, manilla de Juan Valdez y certificado electoral y la otra gran parte de este territorio vive anegado en las aguas de la indiferencia diluviana de siempre y más etcéteras- poco de esas letras a las que representa El Cabeza y que movieron a todo el continente a finales del XX, -y a las que culpo de este sinsabor con el que me levanto a diario al saber que escribo menos líneas de las que me huelo, y casi no huelo a decir verdad- se han visto reflejadas en estas lindes. Aquí nos toca contentarnos con el sentimentalismo burgués de Gamboa, o con el sico-mantra-gore-zen, de Mendoza, o con la enfermiza subvaloración de lo real de Franco, eso sí todos visibilizados a las malas gracias a su respectivo premio en las editoriales de siempre.

No, aquí no tuvimos esa literatura que tanto ruido hizo en su momento en el resto de América y que trató de soltar ese dificil provincionalismo caduco que nos caracteriza. Lanzo algunos nombres de los que me gustan, a los que aprecio: Fresán, Fuguet, Rolando Menéndez, Loriga, Forn, Naief Yehya, Paz Soldán, Karla Suarez y claro Gustavo Escanlar y otros tantos que no recuerdo. Claro, ya ha pasado algo más de una década desde que los conocí y esa rabia y novedad con la que escribían ha mutado, esa sencibilidad punk undergraund ha ido moderandose a las razones propias del estilo y la búsqueda estética de todo artista. Ahora son artistas consumados, referentes de la cultura, lecturas obligadas, grandes escritores. Quizás el más post-punk fuera Escanlar, y digo quizás porque como a las editoriales y distribuidoras nacionales no les gusta ese lenguaje, no le apuestan sino a las florituras y efumismos, pues era casi imposible conseguir sus nuevos libros. Parece ser, porque le habia perdido la pista hace un largo tiempo, Escalnar era una especie de vedette ebria y droga que proferia verdades y problemas en un Motevideo tan parecido a Bogotá. Se ensañó en algunos medio escritos hasta que no lo aguntaban más y migraba de una lado a otro, acusado de plagio, tallerista virtual, escritor atascado, Escanlar, saltaba del periodismo a la escritura para poder seguir diciendo lo que le enfadaba, lo que le sacaba de quicio, lo que le hacia explotar la cabeza.

El Cabeza que yo conocí fue muy limitado: dos cuentos, una novela; Gritos y Susurros, en McOndo, Una fiesta Popular en Líneas Areas y su delirente Estocolmo en Mondadori, leídos a finales del XX, dejaron en mi esa idea de que uno podía escribir de lo que quisiera, siempre que fuera sentido y real, siempre que mostrara como la rabia, el error, el inconformismo, se deben decir de frente y duro, ojalá ebrio y tocado para que suene bien.

Nosotros nos saltamos ese paso, nos queda el sufragio de su obra para recordárlo y recomendarlo a tanto efebo escritor temprano para que por lo menos, anacrónico, podamos contar con voces de ese tipo. Por ahora aqui no pasa nada, no se ha muerto nadie, niguna cabeza. Tranquilos, aquí nacemos extirpados.

Les dejo los enlaces de lo que dijeron otros que sí lo conocieron y tenían más que decir y de un poema que Escanlar le dedico a su padre...


4.4.10

LOGORAMA

Imágenes que ya no son imaginarios. Productos que ya no están solo en las vitrinas. Pensamos en Microsoft o Mac, oímos i-pod, vemos HD y sentimos en sourround. Una experiencia que se pasa del producto a la marca y nos deja un raro sabor a pringles en la boca white max. Los pasados premios Oscar no dejaron nada más allá que la certeza de la cofradía de la industria y la expiación de las culpas patriotas a través del arte. LOGORAMA, se alza como la premiación menos comprometida aunque habla de manera frontal de las fuerzas que ahora rigen nuestro destino y que viene de esa misma fuente. Este cortometraje de animación narra a través de los recurrentes logos de nuestra cultura mediática y publicitaria un historia con guiños de thriller. Todos los personajes nos son cercanos, hemos vivido y crecido con ellos, pero casualmente -lo que sorprende- es que su personificación no está lejos de lo que también imaginabamos de ellos. LOGORAMA fue producido por el colectivo frances H5 quienes también han dirigido videos musicales para Massive Attack, Goldfrapp y Royksopp.

Piénsenlo, el papel de terrorista le cae muy bien al Ronald Mcdonal...